Estadio; Parque do Sabiá, en Uberlândia (Minas Gerais)
Observaciones; Con el partido definido, Edmundo empezó a sobrar a los jugadores de Vélez, momento en el cual Flavio Zandoná le tiró un manotazo. Segundos más tarde, volvieron a cruzarse. Edmundo le mostró tres dedos (uno por cada gol del Mengão) y le pegó una sutil cachetada al Chino, el brasileño se la devolvió.
Luego, con el brasileño ya de espaldas, llegó el golpe de knock out, directo a la sien.
Enseguida, la patada voladora de Romário al defensor de Vélez marcó el inicio de una memorable batalla campal.
Años después, entrevistado por el diario Olé y al borde del retiro, Zandoná declaró: “No me arrepiento y le volvería a pegar”. Y agregó: “Con lo de Edmundo tengo una a favor y una en contra. A favor es que le pegué en Brasil, y en contra es que le pegué de atrás. Me hubiese gustado pegarle de frente”.